domingo, 11 de enero de 2026

tener un diario y poder expresarse

hey hey, pues aquí estoy otra vez escribiendo para quien le interese leerlo. desde que me hice el blog se me han ido ocurriendo un montón de ideas para tratar, y las he apuntado todas en la app de notas porque no quiero olvidarme de nada, son temas que me llevan rondando la cabeza ya un tiempo, así que tengo muchas ganas de hablar de ellos y así poder definir mejor la opinión que tengo acerca de estas cosas a través de la escritura.

llevo escribiendo desde pequeña, a los 7 años (creo), le robé un cuaderno de cuero a mi padre y escribí ahí mi primera entrada de diario, luego me lo quitó porque el cuaderno era suyo, pero lo que escribí se quedó allí como recuerdo, y la idea de escribir un diario seguía presente. a los 9/10 años me regalaron un diario de soy luna muy cuqui, de estos que vienen con espejito y maquillaje. al principio lo usaba para contar lo que hacía cada día, vamos, el típico uso que le das a un diario cuando eres pequeña, que si qué has desayunado, que si qué tal en el cole... luego fui creciendo y cada vez lo usé menos, pero al diario de soy luna todavía le quedaban muchas páginas vacías.

no sé por qué, pero tenía la idea de que para que un diario fuese "bueno" o "válido" tenías que escribir todos los días todo lo que hacías. a medida que fui cumpliendo años cada vez tenía menos ganas de escribir, porque o no me daba tiempo a narrar mi día todos los días, o porque sentía que no había nada interesante que contar, y que a mi yo de dentro de 5 años le daría igual si el jueves 16 de marzo de 2019 comí lentejas o garbanzos. pero con el tiempo aprendí que es mi diario, mío y de nadie más, es algo que seguramente nadie vaya a leer nunca, por tanto es algo que puedo hacer a mi manera, ¿por qué debería exigirme hacerlo así o asá, si puedo hacerlo como me dé la gana y cuando me dé la gana? ahí cambió mi percepción sobre tener un diario, y lo empecé a usar solo cuando sentía que necesitaba usarlo.

yo siempre he sido una persona bastante cerrada a la hora de expresar cómo me siento, me gusta ayudar a mis amigos con sus problemas pero no me gusta contar los míos, se me hace muy difícil hablar de mis emociones o contar mi opinión sincera sobre x temas porque por algún motivo me da miedo o me asusta, y me cuesta barbaridades decir cosas como "te quiero" o "me importas" (y no porque no lo sienta, de hecho siento muchas cosas, sino porque siempre he sido así, nunca me sale). todo el mundo dice que si no expresas las cosas y te lo guardas todo al final acabas explotando, y es cierto, abrirse y desahogarse es muy pero que muy importante, los humanos somos seres emocionales llenos de cosas que expresar y contar, así que guardárselo todo no puede ser bueno. pero claro, tampoco es cuestión de contárselo a cada persona que te cruces, hay que saber en quien confiar y en quien no, el problema está cuando no tienes claro a quien contarle algo, o en mi caso, cuando el miedo a lo que puedan pensar o a que su percepción de ti cambie, es más fuerte.

fue entonces cuando tras un par de años escondiendo todo lo que sentía, me acordé de que tenía un diario de soy luna que seguía con páginas en blanco. más o menos sobre los 13 años, retomé la escritura, pero como mencioné antes, ahora solo lo usaba si veía necesario usarlo. pensé "si no sé a quien contarle esto, ¿por qué no contármelo a mí misma?" aunque he de decir que al principio me parecía un poco patético el hecho de que solo era capaz de contarle mis problemas a un cacho de papel, con el tiempo vi que no tenía nada de malo, y que realmente me estaba ayudando mucho más de lo que pensaba a canalizar y entender mis emociones. desde ese entonces, aquel diario de soy luna que me regalaron a los 9 años se convirtió en una herramienta de gran ayuda para comprenderme mejor, cada vez que algo pasaba, algo me abrumaba o me estresaba, lo soltaba todo en esas páginas, ya no escribía todos los días, quizá lo hacía 1 vez cada dos meses o más, pero para eso están los diarios, para cuando necesitas desahogarte.

a veces decir "escribo un diario" puede sonar a chorrada para algunas personas, ya que la idea que se tiene de un diario normalmente está como muy infantilizada, pero no podría importarme menos, ha sido genuinamente de las cosas que más me han ayudado a mejorar mentalmente en los últimos años, y sin duda, lo recomiendo mucho. lo de hacerme un blog está de alguna manera, relacionado con todo esto, aunque todavía no tengo muy claro como explicarlo, solo sé que me está gustando mucho esto de tener una página web bonita y contar ahí cualquier rayada que se me ocurra, además una vez que empiezo a escribir no paro, como hoy, que venía con la intención de escribir mis propósitos de año nuevo y al final he terminado escribiendo de todo menos eso.

bueno, mañana por desgracia es lunes y hay clase, así que voy a preparar las cosas y a seguir escuchando a los beatles, gracias por leer esto si es que alguien lo ha leído, espero que de ser así os haya animado o algo a tener un diario o a escribir vuestro blog propio, porque, como ya he dicho, escribir ayuda más de lo que pensamos.

3 comentarios:

  1. Wow, me encanta la forma en la que te expresas, ojalá poder.
    Yo tambien tengo un diario y es de las cosas que mas aprecio, aunque lo utilizo para escribir las cosas importantes que me pasan, ya que tengo muy mala memoria y me encanta leerlo cuando estoy triste o cuando no sé que hacer.
    Y de verdad que es muy ameno leer lo que escribes, nunca pares!!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. muchas gracias!! y me alegro que te haya gustado lo que he escrito, sin duda tener un diario es algo super terapéutico jjj

      Eliminar
  2. En mi caso, que es bastante similar al tuyo, empecé a retomar la escritura para poder desahogarme ya que un mal habito que siempre tuve es guardarme todo para mi misma hasta explotar, y el escribirlo es una forma muy útil de dejarlo ir. Actualmente descubrí blogger que lo considero una gran herramienta ya que además puedo interactuar con personas que pueden sentir lo mismo

    ResponderEliminar